La eternidad nos espera.

Simplemente estoy aquí

extrañándote, (…) Venezuela

otro año que se va,

uno nuevo, que comienza

quisiera estar allá

dándole un abrazo a mi vieja

bromeando con mis hermanos,

para sofocar, esta tristeza

que me produce, día a día

estar lejos, de mis querencias.

Esas que me vieron nacer

las que enrumbaron mi senda,

mostrándome el camino,

enseñándome una vida recta.

Por tercera vez seguida,

me hallas en otra tierra

sin mi madre adorada;

ni mi añorada, patria bella,

pero la esperanza sigue allí

toca que toca, mi puerta

algún día he de abrir

la luz de Dios, será inmensa

las besaré otra vez

las tendré de nuevo cerca.

Dos hijas se marcharon

a otros lados, del planeta

y por si esto fuera poco,

a España se fue la nieta,

solo me queda el consuelo

de mi costilla, la muñeca

y siempre, junto a nosotros

la inseparable, Ana Gabriela.

Por eso me postró, a ti

dulce Jesús, en mis tinieblas

porque sé, este no es el fin,

la eternidad nos espera.

Hoy mi corazón exprimí,

y dejé volar mis penas

porque la vida es así;

pero, moriríamos sin ella.

Un abrazo, fraternal

a los que sobrevieron,

rezo, por el reposo eterno

de los que fallecieron,

aunque ha sido duro y difícil,

se volveremos a verlos

Jesús nos prometió vida eterna

y seguro la obtendremos.

Envueltos, como regalo,

van mis mejores deseos,

y que muchas bendiciones

les traiga este año nuevo.

Luis Morales

31-12-2020

Esta fue mi reflexión de despedida del año 2020. Esperando que el 2021, se mucho mejor para todos.

La eternidad nos espera -CC by-nc-nd 4.0 -Luis Guillermo Morales Hernández