Por eso te recordamos.
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Al recordar tu historia te ubico, en el cielo porque fuiste honesto, responsable y sincero; una gran gloria del deporte corriste junto al Teo, con férrea voluntad; de Caracas a Puerto Cabello. Un dÃa, durante un sueño te vi rodeado de luz, y supe estabas bien allá feliz, en lo eterno. Eras de carácter era fuerte al extremo, incomprensible pero no tengo dudas, de que mucho nos quisiste sé, te esforzaste mucho y lo digo con orgullo disfrute desde siempre, ser aquel; hijo tuyo, el que estaba a tu lado en todas las faenas, arreglando una calle, construyendo una escuela reparando, el viejo, carro para que este; sirviera. Me contabas tus historias a las puertas del trabajo contemplaba tu sonrisa en una acera parados, me gustaba estar junto a ti disfrutaba esos momentos. Pero llegado al hogar |
comenzaba el tormento se convertÃa en Shrek y su risa, ya se aleja, no nos maltrataba a mi madre nunca, le pega siempre nos enseñó ¡las mujeres se respetan! nos lo dijo a viva voz y lo respaldó, cual ofrenda. Era de escaso hablar con mal humor, a cuestas resplandecÃa en la calle en la casa; oscuridad refleja, nunca nos abandonó; ni le conocimos otra pareja se nos entregó, por entero fuimos su única pradera, por eso te recordamos; como padre fuiste bueno. Todos tenemos defectos algunos más, otros menos ¿Qué pasa en cada mente? eso nunca lo sabremos no juguemos; a otros y juzgados no seremos. Al final, lo que prevaleció fueron tus buenos ejemplos, en nosotros; aun sigues vivo y nunca te olvidaremos. Dios te provea el descanso, del trabajo y gran esfuerzo solamente fuimos ocho; y nos cuidaste con celo. |
Luis Morales
20-06-202
En homenaje, póstumo, a mi papá, por ser el dÃa del padre. Dale Señor el reposo eterno, brille para Él la luz perpetua; descanse en paz, Amen.
Vivencias -CC by-nc-nd 4.0 - Luis Guillermo Morales Hernández

