Todas Juntas Me Formaron.

Ahora que tengo su atención

ante ustedes confieso,

algunas cosas que inquietan

y entristecen el sentimiento,

si hablo no me escuchan

un regaño ven si aconsejo,

la cursilería aflora

si acaso escribo un verso,

si callo para meditar,

los sabios están completos,

espero no se incomoden,

al menos; es lo que siento.

Pero si de algo estoy seguro

y lo digo, en tono sincero

que por ustedes no dudaria

en meter mis manos al fuego,

pues representan mi hoguera

lo mas grande que tengo.

Soy el amigo de Luisana

en ella veo un premio,

ante el azote de la tormenta

pudiera enfadarme, sin esfuerzo.

El papá de Ana Gabriela

y en sus batallas peleo

ante enemigos, invisibles

termino por ser uno de ellos.

El abuelo para Natalia

Sophia me puso el sello,

la luchadora incansable

ella es luz y progreso.

Para la Muñeca el esposo

aunque el éxodo, la alejó

será mi eterno amor;

el alfa y omega, mi sustento,

cada cual tiene una historia

todas juntas me formaron.

Como dijo el Rey Leónidas

antes de morir, a su ejército:

“recuérdenme”, por siempre

tómenlo cual juramento,

les pido háganlo; ahora

no después de mi deceso.

Cuando les ahogue una pena

en esos grandes momentos,

cuando una decisión difícil

llegue hasta su encuentro,

en todos sus ratos felices,

o ante un ventual proceso

evóquenme en su mente

y pregunten, a sus adentros

¿Qué haría Luis Morales?

si se enfrentara, a esto.

He tratado que mi vida

sea para ustedes un ejemplo,

disculpen; si algo cambió

la vida me exigió eso.

Antes de cargar cincuenta kilos

ante aquel horario, severo;

invoco al Espíritu Santo

a Dios elevo un rezo,

les aseguro que, en cada instante,

o en cualquier amargo momento;

son esa dulce inspiración,

mi sublime paz y aliento.

Luis Morales

16-06-2019

Esta fue una reflexión que vino a mi mente, el día del padre del año 2019 y yo siempre escribo lo que se me ocurre, en función de una situación o de un momento; en especial. En ese tiempo me encontraba realizando el trabajo de estibador, mis horarios eran de doce o dieciséis horas diarias. A pesar de que siempre me ha gustado trabajar, debo confesar que son horarios muy fuertes. Pero a pesar de todo yo lo hacía con mucho amor, porque en esa ocasión era necesario. Emigrar a otro País es difícil y aún más con cincuenta y siete años de edad. Eso logro incidir un poco en mi estado de humor y de percibir algunas cosas. Ellas fueron, son y serán mi más grande fuente de inspiración y paz, Porque en ellas reside mi hogar.

Vivencias -CC by-nc-nd 4.0 -Luis Guillermo Morales Hernández