Volvamos a la Matildera.

Si nos conocemos de niños

crecer, era nuestra meta

nos unimos como Dios manda

conseguimos una pareja

¿Por qué tenemos que adoptar?

el rencor que nos aleja.

La solución, no está en la guerra

ni en potencias extranjeras

tampoco en el presidente,

ni en alguno que lo suceda

está dentro de nosotros

en nuestro trabajo y conciencia.

La escasez no es motivo

para pelarse como fieras

ni para alejarnos del árbol

que una raíz sustenta.

Recordemos que nuestra madre

es una mujer ya vieja,

que no solo crió ocho hijos

sino también nietos y nietas;

entonces: ¿Por qué enfrentarnos?

por cuestiones pasajeras

el rumbo del país, es uno

y pasará lo que Dios quiera

pues al rezar el Padre Nuestro,

que nos enseñara la abuela,

decimos con gran pasión

y alegría verdadera

hágase tu voluntad

en el cielo y en la tierra.

Si el chiste era motivo

para enseñar hasta las muelas,

ahora se ha convertido

en una terrible ofensa;

no estoy libre de pecado

ni tiro la primera piedra,

muchos nacen para cosechar

otros para sembrar la tierra

algunos para construir;

pocos para ser poetas,

porque una gota de sangre

se derrama en cada letra

y detrás bellas palabras

se esconde, una gran pena.

Echemos la vista atrás

recobremos nuestra esencia

busquemos la tolerancia,

que no se rompan las cuerdas.

El Salvador nos premió,

nos dejó humildad y paciencia

somos, sobre todo hermanos

y lo seremos; la vida entera

nacimos del mismo palo,

tenemos la misma escuela

nos albergó el mismo vientre

nos moldeó, la misma cera

nuestros colores van del pálido

a la preciosa tez morena,

la unión de negro y blanco

se conjugó en primavera

y somos el resultado

de la contradicción aquella,

que hasta el círculo cromático

se opone a tal propuesta.

Si vivimos ya tantas luchas

por una u otra querella,

y sin embargo el amor

quebró todas las fronteras

¿Por qué seguimos empeñados

en que el odio abra sus puertas?

¿Por qué seguimos jugando

a la división y la violencia?

si el alma vive de cantos,

y la desilusión la condena;

si existe algún enemigo

seguro se encuentra afuera.

Reflexionemos hermanos,

que la vida es traicionera

la muerte esta a nuestro lado,

viajamos siempre con ella,

y no debemos dejar

que algún día; nos sorprenda

para luego llorar

diciendo ¡Qué buena era!

Estrechemos nuestras manos

con la sonrisa sincera

mirémonos a los ojos,

retomemos a la senda,

regresemos como uno

¡Volvamos a la Matildera!

Luis Morales

11-03-2014

Llamado a la reflexión, por algunos inconvenientes familiares, previos al cumpleaños setenta y cinco, de nuestra madre.

Vivencias -CC by-nc-nd 4.0 - Luis Guillermo Morales Hernández