Volvamos a la Matildera.
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Si nos conocemos de niños crecer, era nuestra meta nos unimos como Dios manda conseguimos una pareja ¿Por qué tenemos que adoptar? el rencor que nos aleja. La solución, no está en la guerra ni en potencias extranjeras tampoco en el presidente, ni en alguno que lo suceda está dentro de nosotros en nuestro trabajo y conciencia. La escasez no es motivo para pelarse como fieras ni para alejarnos del árbol que una raÃz sustenta. Recordemos que nuestra madre es una mujer ya vieja, que no solo crió ocho hijos sino también nietos y nietas; entonces: ¿Por qué enfrentarnos? por cuestiones pasajeras el rumbo del paÃs, es uno y pasará lo que Dios quiera pues al rezar el Padre Nuestro, que nos enseñara la abuela, decimos con gran pasión y alegrÃa verdadera hágase tu voluntad en el cielo y en la tierra. Si el chiste era motivo para enseñar hasta las muelas, ahora se ha convertido en una terrible ofensa; no estoy libre de pecado ni tiro la primera piedra, muchos nacen para cosechar otros para sembrar la tierra algunos para construir; pocos para ser poetas, porque una gota de sangre se derrama en cada letra y detrás bellas palabras se esconde, una gran pena. Echemos la vista atrás |
recobremos nuestra esencia busquemos la tolerancia, que no se rompan las cuerdas. El Salvador nos premió, nos dejó humildad y paciencia somos, sobre todo hermanos y lo seremos; la vida entera nacimos del mismo palo, tenemos la misma escuela nos albergó el mismo vientre nos moldeó, la misma cera nuestros colores van del pálido a la preciosa tez morena, la unión de negro y blanco se conjugó en primavera y somos el resultado de la contradicción aquella, que hasta el cÃrculo cromático se opone a tal propuesta. Si vivimos ya tantas luchas por una u otra querella, y sin embargo el amor quebró todas las fronteras ¿Por qué seguimos empeñados en que el odio abra sus puertas? ¿Por qué seguimos jugando a la división y la violencia? si el alma vive de cantos, y la desilusión la condena; si existe algún enemigo seguro se encuentra afuera. Reflexionemos hermanos, que la vida es traicionera la muerte esta a nuestro lado, viajamos siempre con ella, y no debemos dejar que algún dÃa; nos sorprenda para luego llorar diciendo ¡Qué buena era! Estrechemos nuestras manos con la sonrisa sincera mirémonos a los ojos, retomemos a la senda, regresemos como uno ¡Volvamos a la Matildera! |
Luis Morales
11-03-2014
Llamado a la reflexión, por algunos inconvenientes familiares, previos al cumpleaños setenta y cinco, de nuestra madre.
Vivencias -CC by-nc-nd 4.0 - Luis Guillermo Morales Hernández

